Sueños de verano que ya se van

a lo lejos la brisa ingrata retoca mi cara

dibujando mis misterios

mas quiero sentir la fuerza del viento

que golpee mi cuerpo contra la naturaleza de mi instinto

soñar no cuesta nada

sentir cuesta todo.... duele todo

a fuerza de cantares en la madrugada

espero con la quietud del farol de aquel viejo puerto

sí, aquél que conocimos al mismo tiempo

cuando descubrí tu obsesiva manía de mirarme

y yo... tan lejana

mirar a lo lejos ya no es suficiente

los pasos arrepentidos entre la marea y la quietud

es mi sosiego entre líneas

y no digo entre brazos porque eso ya no lo siento

pero sigo esperando con esa quietud...